Soltar, Rendirse y Morir

Llega Samhain nuevamente recordándonos que el tiempo de darlo todo y actuar finalizó. Lo que fué, fué y ahora nos corresponde hacer una pausa para conscientemente soltar. Y eso significa parar de empujar y forzar a que las cosas pasen. significa rendirse a los resultados que hemos obtenido y reflexionar profundamente sobre nuestra responsabilidad en ellos. Significa reconocer qué actitudes sabotearon mis creaciones, mis relaciones y mis sueños y decidir conscientemente a morir a esas actitudes. En teoría suena lindo. Pero realmente no nos gusta vivir el proceso de muerte. De hecho, escucho como algunos caminos espirituales prefieren ya ni siquiera decir la palabra muerte y cambiarla por algo más “espiritual”.
Queremos a viva voz un cambio, pero sin pasar por la destrucción que significa la muerte. Queremos un cambio tranquilo y sin dolor. Y podríamos lograrlo. Por supuesto que sí. Pero hay que realmente soltar y rendirse y es allí el problema. Nuestra sociedad y nuestras creencias prácticamente nos llevan a actuar de manera acelerada, y pasa también, cuando se está recibiendo información de tipo espiritual, que “el ser creadores de nuestra propia felicidad” se convierte en una carrera loca por crear, visualizar, meditar, afirmar positivamente, algunas veces de manera ansiosa, y lo único que se logra es crear bloqueos y frustraciones, pues no entendemos el punto medio entre actuar y soltar.
Nuestros ancestros lo tenían claro, pues no tenían otra opción que ajustarse a la naturaleza y a sus ciclos. Hoy la tecnología y la modernidad no nos permiten percibir los ciclos no sólo de la naturaleza sino los propios. Y es allí donde, como seres espirituales, nos corresponde marcar la diferencia. Prestar atención a los ciclos propios y de la naturaleza.
Hace poco estaba escribiento un resumen de mi camino espiritual para un nuevo proyecto en grupo y dentro de lo que escribí quiero compartir este párrafo: “La transformación no es un proceso fácil, pero puede ser más llevadero y algunas veces muy divertido, si aprendemos a combinar los poderes de la Magia: El poder de los cielos, el poder de la naturaleza y nuestro poder personal.” Esto significa primero, que no estamos solos y que nuestra compañía es de consciencia superior. Segundo que lo que me rodea, la naturaleza, en el lugar que esté, contribuye con guía, respuestas y acompañamiento y tercero, escucharnos a nosotros mismos, escuchar a nuestro cuerpo, permite reconocer los ciclos de nuestro proceso creativo. Pues es esa la verdadera definición de poder personal, el poder de crear.
Y así, esta época del año nos invita a rendirnos, a aceptar que para transformarnos debemos ingresar al inframundo mitológico pero con la esperanza de resucitar, volver a nacer a un ser nuevo y evolucionado. Es aceptar mi propia muerte, llorarla y esperar mi vuelta a nacer en Diciembre. Por ello, también recordamos a quienes ya fallecieron. Pues nos hacen recordar no sólo que la vida es para vivirla, sino que algún día nosotros también seremos los ancestros de alguien.
Soltar, rendirse y morir para recibir el don de la transformación. Feliz Samhain, feliz día de Muertos.